Cumpleaños ochenta de El Vocho

Hitler consideró que debía ser un auto que pudiera transportar dos adultos y tres niños, que circulara a 97kmh, el precio debía ser de no más de 1000 Reichmarks, y debía tener forma de escarabajo.

La historia del Volkswagen, conocido mundialmente como escarabajo, comienza mucho antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando Ferdinand Porsche tiene la visión de un vehículo con un precio al alcance de todos los ciudadanos. Esta idea fue compartida por Hitler, quien a pesar de no saber manejar un automóvil sí era un gran aficionado a los vehículos automotores.

Hitler entregó a Ferdinand Porsche un borrador con las características que él consideraba indispensables para el nuevo carro popular. Debía ser un auto que pudiera transportar dos adultos y tres niños, que circulara a 97kmh, el precio debía ser de no más de 1000 Reichmarks, y debía tener forma de escarabajo.

A fines de 1935, Porsche tenía listos los prototipos V1 sedan y V2 Kabriolet (convertible), que ya estaban rodando por las autopistas que Hitler construía para crear fuentes de trabajo. Dichos prototipos, fueron enviados a un centro de pruebas de las SS en Stuttgart, donde serían sometidos a pruebas por un equipo de 200 soldados de las mismas SS.

Hitler aprobó un sistema de ventas mediante el cual se podía comprar el auto pagando 5 marcos a la semana. El mecanismo de compra consistía en usar una cartilla, donde se iban pegando las estampillas de 5 marcos y al completar el precio del vehículo se canjeaba en la fábrica.

Por su bajo precio, resistencia y simplicidad, el escarabajo era solicitado en todo el mundo y pronto se abrieron fábricas en muchos países.  En Latinoamérica, Brasil y México fueron los mayores fabricantes. El Volkswagen se convirtió en el automóvil más popular en todo el mundo.

El último escarabajo construido en Alemania salió de la planta en enero de 1978, pero no era el fin del famoso carro.  Para mayo de 1981 salió de la fábrica de Volkswagen en México el escarabajo “20 millones”.

Los Volkswagen mexicanos siguieron vendiéndose en Europa, incluyendo Alemania y Asia.  Alemania importó escarabajos mexicanos hasta 1985, pero como todo en esta vida llega a su fin, el último escarabajo salió de la planta de Volkswagen en Puebla, México el 30 de julio del 2003.

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