Las especies más extrañas descubiertas en los últimos años

Cada día se descubren nueve especies nuevas a lo largo y ancho del planeta, entre ellas algunos animales y plantas que dejan boquiabiertos a la comunidad científica. La Universidad de Nueva York, en Siracusa, publica cada año el “top ten” de las nuevas especies más sorprendentes.

A continuación, la lista de los últimos hallazgos por orden de singularidad:

– “El pollo del infierno”: Aznzu wyliei (EU) En realidad, esta nueva especie es antiquísima, pues el dinosaurio Anzu wyliei cohabitaba con el Tyrannosaurus rex y el Triceratops, construía nidos y empollaba sus huevos. Tenía una especie de pico, los huesos huecos y plumas en las extremidades, pero no podía volar.

Sus fósiles hallados en Dakota medían 3.5 metros de largo y pesaban hasta 300 kilos. Fue apodado “el pollo del infierno”.

– Un “coral” en la ladera de la montaña: Balanophora coralliformis (Filipinas) Esta planta parásita tiene ramificaciones largas y el bulbo no está enterrado. Su aspecto recuerda a los corales, pero pese a lo insual que resulta había pasado desapercibida durante mucho tiempo: sólo se han contado 50 ejemplares a una altura de entre mil 500 y mil 700 metros en la ladera de una montaña de la isla Filipina de Luzón.

– Una araña acrobática: Cebrennus rechenbergi (Marruecos) Cuando el peligro acecha, esta araña opta por una pose amenazadora. Y si no surte efecto, se da a la fuga mediante acrobáticos saltos moviéndose a casi dos metros por segundo, el doble de su velocidad habitual. Como es difícil esconderse en el tórrido desierto, la huida suele durar poco y Cebrennus rechenbergi arremete contra su agresor.

– Un misterioso poblador de las profundidades marinas: Dendrogramma enigmatica (Australia) Este animal apenas mide un centímetro y vive a mil metros de profundidad, ante las costas de Australia. Tiene el aspecto de un hongo y plantea un gran interrogante a la comunidad científica: ¿Está emparentada con las medusas o los corales? ¿O se trata de una especie completamente nueva? Muy pocos seres vivos arrojan tantas preguntas como la Dendrogramma enigmatica.

– Mórbidas costumbres maternales: Deuteragenia ossarium (China) Esta avispa construye pequeñas cámaras para sus huevos en las que deja una araña muerta que sirve de alimento a las larvas. Lo curioso es que también llenan una celda anterior de hormigas muertas, que esta vez no pueden utilizarse como comida. Por el momento, aún no está aclarado si se trata de una barrera biológica para ahuyentar depredadores.

– Un alumbramiento peculiar: Limnonectes larvaepartus (Indonesia) Las ranas hembras ponen huevos que luego son fecundados por los machos, pero la Limnonectes larvaepartus es una excepción: la fecundación tiene lugar en su interior y la rana da a luz a renacuajos. En uno de los casos, el parto tuvo lugar incluso en la mano de un científico. Estas ranas miden cuatro centímetros y viven en la isla indonesia de Sulawesi.

– Un animal con forma de rama: Phryganistria tamdaoensis (Vietnam) Pese a que mide unos 25 centímetros, no sorprende que los investigadores no hubieran dado hasta ahora con la Phryganistria tamdaoensis. Este animal recuerda a una rama y se camufla a la perfección: lo hace tan bien que había pasado desapercibido pese a vivir en el parque natural de Tam Dao, en el norte de Vietnam, uno de los destinos predilectos de los biólogos.

– Belleza desconocida: Phyllodesmium acanthorhinum (Japón) La que quizá sea la más hermosa de las nuevas especies vive en las costas de Japón y mide entre 17 y 28 milímetros. Se llama Phyllodesmium acanthorhinum y es una colorida babosa con tonos rojos, azules, blancos e incluso dorados. Su descubrimiento permite adentrarse en la vidas de las babosas marinas y su complicado sistema digestivo.

– Una estrella navideña: Tillandsia religiosa (México) En algunas regiones de México, esta planta se utiliza anualmente como decoración de Navidad y, sin embargo, la ciencia la desconocía.

Ahora ha sido bautizada como Tillandsia religiosa. Mide 1,50 metros y trepa por los acantilados y paredes verticales. Crece a unos 2 mil metros de altitud y florece entre diciembre y marzo.

– Campos de cereales marinos: Torquigener albomaculosus (Japón) El fondo del mar también tiene sus campos de cereales: formas redondeadas, de unos dos metros de ancho, que hasta ahora planteaban un gran interrogante a la ciencia. Y éste por fin ha sido resuelto.

La culpa es de un pez hasta ahora desconocido, el Torquigener albomaculosus. Sus machos construyen nidos con este aspecto con el fin de impresionar a las hembras y sus elevados muros sirven para proteger los huevos.

 


Warning: A non-numeric value encountered in /nfs/c10/h05/mnt/142822/domains/periodiconmx.com/html/wp-content/themes/Newspaper/includes/wp_booster/td_block.php on line 353

Dejar respuesta