UNA “VENTANA AUDITIVA” PARA NIÑOS QUE NACEN SORDOS

Los niños nacidos sin nervios auditivos funcionales, podrán empezar a escuchar gracias a un dispositivo que supera las conexiones ausentes en el oído interior.

Un grupo de niños en Estados Unidos están en un programa de pruebas de un implante auditivo en el tronco encefálico, conocido como ABI por sus siglas en inglés.

Este dispositivo es un paso adelante en los implantes cocleares que han permitido oír a muchos niños sordos que tienen dañado el nervio auditivo, sin embargo no funciona con aquellos que carecen por completo de este nervio.

El ABI pretende subsanar ese defecto transmitiendo la estimulación eléctrica directamente a las neuronas del tronco encefálico en sustitución del nervio ausente. El afectado lleva un micrófono en la oreja para detectar el sonido y un procesador lo convierte en señales eléctricas que son transmitidas a un estimulador bajo la piel, que envía las señales por medio de un conducto a los electrodos implantados quirúrgicamente en el tallo encefálico.

Laurie Eisenberg, audióloga de la Universidad del Sur de California (USC), comentó: “Una de las pequeñas sometidas al implante, lloró la primera vez que le conectaron el aparato pues le asustaban los sonidos; sin embarho cinco meses después ya usa el lenguaje de sordos para identificar algunos sonidos como una tos o el ladrido de un perro y está empezando a balbucear como hacen los bebés con audición normal, mientras los terapeutas le enseñan a hablar”.