The Rolling Stones está de vuelta con disco inédito

Este miércoles 6 de septiembre, The Rolling Stones anunciarán formalmente la salida de su nuevo álbum, Hackney Diamonds, junto al primer single del disco: “Don’t Get Angry With Me” (se puede escuchar un extracto en el sitio web creado especialmente para la ocasión). Se trata del primer álbum de temas originales de la legendaria banda inglesa desde el lanzamiento de A Bigger Bang (2005), y su primer trabajo discográfico tras la aparición del proyecto de covers de blues Blue & Lonesome (2016). También será el primer álbum sin Charlie Watts luego de su muerte en 2021. El baterista y miembro fundador había participado en casi todas las canciones que grabaron, desde su formación en 1962.

El trigésimo primer álbum de la banda verá la luz este mes. Aunque no se confirmaron detalles, trascendió que parte de Hackney Diamonds fue producido por Andrew Watt (trabajó en el próximo disco de Pearl Jam, así como en los más recientes álbumes de Iggy Pop y Morrissey). Grabado en Electric Lady (Nueva York), Henson Recording Studios (Los Ángeles) y Sanctuary Studios (Bahamas), destacan las participaciones de Paul McCartney, Bill Wyman (ex bajista del grupo) e incluso Charlie Watts, cuyo lugar en el resto de la grabación fue ocupado por el baterista Steve Jordan. “Dreamy Skies”, “Sweet Sounds of Heaven”, “Live by the Sword” y “Bite My Head Off” son algunos de los títulos de las nuevas canciones de The Rolling Stones.

A fines de agosto, y siguiendo la tradición de los años dorados del rock, la banda anunció el lanzamiento de su nuevo disco publicando un enigmático anuncio en un periódico local inglés, Hackney Gazette, que hizo referencia a algunas canciones de la banda: “Our Friendly Team Promises You Satisfaction. When You Say Gimme Shelter We’ll Fix Your Shattered Windows” (“Nuestro amable equipo le promete satisfacción. Cuando digas dame refugio, arreglaremos tus ventanas rotas”). A esto le secundó varias publicaciones en redes sociales. Mientras que su característico logotipo en forma de lengua apareció superpuesto sobre monumentos mundiales de París, Berlín y Londres.