División Minúscula llega al Auditorio

Hace poco más de 20 años, la ciudad de Matamoros veía nacer a División Minúscula, pioneros de una escena que cobró fuerza durante la primera década de los 2000. Desde entonces, el grupo ha ganado la fama suficiente para hacer conciertos cada vez más y más grandes, hasta agotar más de una fecha en el Teatro Metropolitan. Ahora, van por el siguiente escalón: el Auditorio Nacional este 8 de octubre.

Un viaje en el que no se han saltado ningún paso, asegura Alejandro Luque, bajista del grupo. “Mucha gente se ha subido al tren de División y nos ha traído hasta aquí, pero ha sido luchando y esforzándonos para que todo esto sucediera”. Y para conmemorar este esfuerzo, la fecha será “como una celebración, un pasaje por la carrera de la banda donde habrá tiempo para explayarnos”, dice Javier Blake, El Capitán, vocalista.

El concierto, afirmaron, no será uno de producción millonaria, ni bailarines de fondo que hacen peligrosos trucos mientras torres de fuego crecen en el escenario. “No es lo que somos”, explicó Blake, “pero nos gusta donde el show es la banda. Donde puedes ver a cinco personas con química entre ellos, que la transmiten y es recíproca con el público”. En lo que se enfocarán es en soltar canción tras canción, pues planean tocar más de 30 ese día.

En esta nueva gira, se escuchará el Secretos, último EP de División, que ha marcado el inicio de otra etapa para los tamaulipecos. “Por supuesto cada disco va a sonar diferente, es porque somos muy inconformes”, comentó Alejandro “Kiko” Blake, encargado de los tambores, “Nos sentimos incómodos muy rápido y buscamos otros sonidos, creemos que sería deshonesto repetirnos. Además a nuestros casi 40, sería raro pensar y hacer música como a los 15”.

Y el mismo paso del tiempo los orilló a buscar otra forma de mostrar música nueva, porque las cosas han cambiado y son distintas que cuando comenzaban. “Ahora la gente no se da tiempo de escuchar un disco completo, y uno de corta duración era como el medio perfecto” explicó “El Capi” Blake, “debe haber un concepto detrás de lo que haces y es difícil encontrarlo o mostrarlo en una canción, pero cuando hay cuatro o cinco, se vuelve más sencillo”.

“No podemos hacer otro disco como Extrañando Casa (su disco debut) sencillamente porque ya no somos esas personas. Cada disco tiene su momento y espacio; cada disco va creciendo con nosotros”, apoyó a su hermano. “De todas formas nos esforzamos, nunca hemos dejado de hacerlo porque esto es nuestra vida. No queremos ser la moda ni el hit, se trata de consolidar una carrera. Y tenemos la banda que queremos para lograrlo”, agregó.

Una fecha en el Coloso de Reforma no es algo que cualquier banda de rock nacional se precie de lograr y aunque División se siente orgulloso de agregarlo a su historia, “es algo que si no hubiera pasado, no hubiéramos llorado”, comentan. “Nuestra fórmula ha sido no tener fórmula. Así trabajamos. Tampoco tuvimos una meta fija. No teníamos planeado hacer sold out en el Metropolitan, no teníamos planeado tocar en el Vive, son cosas que van pasando. Trabajamos en nosotros día a día, ése es el logro personal de la banda”, remató el cantante.