Cultivarán perlas en Tabasco

Científicos de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) desarrollaron juntos un exitoso proyecto experimental para cultivo de perlas en almejas de río y analizan crear la primera Unidad de Producción Piloto que sea financieramente rentable y promueva el desarrollo regional.

Desde que inició este proyecto, en el año 2009, han podido producir decenas de perlas sin núcleo tipo Keshi, y medias perlas conocidas como mabés. Adicionalmente han comenzado a transferir la metodología a diferentes profesores, estudiantes y habitantes de la región con el objetivo de también producir artesanías y generar un ingreso alternativo para comunidades rurales y ribereñas de Tabasco.

Por parte de la UJAT, el proyecto es encabezado por los doctores Alfonso Castillo Domínguez y Carolina Esther Melgar Valdés, que laboran en la División Académica Multidisciplinaria de los Ríos, en Tenosique, Tabasco; mientras que por parte del CIBNOR el esfuerzo ha sido liderado por Pedro Saucedo Lastra, de La Paz, Baja California. Juntos, trasladaron a Tabasco conocimientos y técnicas mexicanas que habían sido desarrolladas en costar marinas de Baja California, pero se adaptaron a ecosistemas de agua dulce.

Hay que señalar que las técnicas de cultivo de perlas no son nuevas. Países como Japón reciben más de 200 millones de dólares anuales por venta de perlas cultivadas en almejas marinas, mientras que China comenzó hace algunos años el cultivo de perlas en almejas de agua dulce, particularmente de una familia llamada Unionidae o náyade.

En México, gracias a la colaboración que iniciaron en 2009 la UJAT y CIBNOR se pudieron identificar en los ríos de Tabasco varias almejas de agua dulce de la familia náyades como la llamada almeja gorda (Lampsillis tampicoensis) y el mejillón de Splender (Margaritifera auricularia). Con ellas se probaron ciertas técnicas con las que se colocan implantes e injertos en el cuerpo blando de los moluscos para que poco a poco sean cubiertos por un manto de nácar.

“El procedimiento usado fue el siguiente: un número máximo de tres medios núcleos de plástico se cementan en la cara interna de la concha de la náyade, utilizando pegamento comercial de cianoacrilato. Los medios núcleos se colocan en áreas específicas de la cara interna para permitir el cerrado de ambas valvas, pero particularmente para que el manto recubra totalmente los núcleos implantados”, explica el doctor Castillo, quien junto con los doctores Saucedo y Melgar, escribió el libro Aprovechamiento de almejas dulceacuícolas en Tabasco para formación de perlas y artesanías.

A partir de aquí, el manto comenzará la secreción de capas concéntricas de nácar que se irán depositando sobre cada núcleo para formar entre dos y tres mabés (medias perlas). Esto  ocurrirá entre 10 y 18 meses después del implante.

Con las perlas sin núcleo o Keshi, el procedimiento es un poco más complejo porque requiere de una microcirugía rápida para colocar en el manto o tejido blando de la almeja una pequeña pieza de otra náyade donadora.

Hasta ahora se han concluido dos etapas con el financiamiento del Gobierno de Tabasco, Sagarpa, la Fundación Produce Tabasco y las instituciones participantes. Se han realizado más de mil implates e injertos, de los cuáles ya se tienen las primeras perlas sin núcleo y medias perlas Además se ha elaborado un catálogo demostrativo de piezas de artesanía elaboradas con la concha y que incluyen llaveros, collares, aretes, pulseras, colgantes.

Los doctores Saucedo, Castillo y Melgar informaron que, tras concluir la segunda etapa del proyecto, se trabaja en la parte financiera, en busca de convertirlo en un proyecto autosustentable y así ofrecer a los grupos sociales y comunidades locales una nueva actividad, amigable con el ambiente, y coherente con sus necesidades de desarrollo socioeconómico.