Por: Claudia Hurtado – @dachcouture
Halloween, Día de muertos, o como prefieran festejar, es la mejor época del año para explotar la creatividad. Algunas personas no están de acuerdo con adoptar tradiciones extranjeras, pero nunca sobra un buen pretexto para divertirnos y ser parte de estos días tan originales. Los disfraces dependen del gusto de cada persona, aunque aquí te recomendamos algunos:
Los tradicionales
Los típicos vampiros, brujas sexys, Merlinas, monstruos, etc. Aunque con el tiempo el maquillaje se ha vuelto un punto clave para que ya no se vean tan típicos, con esto se ha logrado una apariencia mucho más real.
Los originales
Son los que realmente se queman las neuronas planeando el disfraz perfecto e irrepetible. Suelen tener un humor muy kitsch.
Los temporales
Se basan en las películas más sonadas en el año. Hace algunos años veíamos “cisnes negros” en todos lados, la típica máscara de Scream, Sombrereros locos. Este año el homenaje es a los Minions, quienes llegaron a conquistar a grandes y chicos.
Los épicos
Son los inspirados en personajes que marcaron algún punto de la historia, como: Charles Chaplin, Coco Chanel, Frida Kahlo, Salvador Dalí, etc.