La senadora de Morena Malú Mícher se convirtió en blanco de críticas en redes sociales luego de reclamar públicamente a Aeroméxico por restringir el acceso a sus salas VIP a los socios de su programa de viajero frecuente, y anunciar que buscaría una reunión con directivos de la empresa desde el Senado de la República, en un contexto en el que la llamada Cuarta Transformación ha hecho de la austeridad republicana una de sus principales banderas políticas.
A través de su cuenta de X, la legisladora escribió el pasado 17 de octubre que “esta vez sí se pasaron en Aeroméxico”, al señalar que “la clientela frecuente ya no podrá utilizar las salas en ningún aeropuerto” y que la aerolínea “no tuvieron la cortesía de avisar por ninguna vía”, además de quejarse de que el precio es “carísimo”, de que los pasajeros tienen que subir y bajar escaleras porque no hay pasillos telescópicos y de que “ni un paraguas ofrecen”, para luego criticar que “te da la bienvenida el dueño de la empresa en un video que de verdad parece burla”.
Las nuevas condiciones de Aeroméxico, vigentes desde el 1 de septiembre, establecen que los socios Platino, Platino Corporativo y Titanio solo podrán acceder a las salas cuando viajen en vuelos internacionales, mientras que los boletos en Clase Premier en rutas nacionales ya no incluyen el acceso, aunque se mantiene para quienes tengan conexiones internacionales en la misma reservación, para los titulares de las tarjetas American Express y Inbursa vinculadas con la aerolínea y para quienes adquieran un pase de un día.
Ante el reclamo, la senadora planteó convocar a la empresa “para tener una reunión con la empresa y que expliquen sus nuevas políticas”, además de acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor, lo que generó cuestionamientos de usuarios en redes sociales que consideraron que una legisladora no debería utilizar su cargo para atender una molestia personal frente a una empresa privada, al tiempo que señalaron la falta de congruencia con el principio de austeridad que promueve su partido.
Días después, durante un foro de la Comisión para la Igualdad de Género, tras negarse a dar declaraciones en el Pleno, Mícher explicó que su enojo se debió a que presenció cómo una pasajera con linfedema, que “traía el brazo brutalmente hinchado”, tuvo que subir y bajar escaleras con su equipaje sin que el personal de las salas le ofreciera un lugar, por lo que afirmó: “Me conmoví tanto y me enojé tanto de lo que estaba pasando que abrí la boca y así me fue”.
Hasta el momento, Aeroméxico no ha emitido una respuesta pública al reclamo de la legisladora, mientras que el episodio se suma a otros casos de integrantes de Morena que han sido cuestionados por llevar un estilo de vida alejado del discurso de austeridad que el movimiento ha sostenido desde que llegó al poder.
