El presidente Donald Trump sufrió un fuerte revés en las elecciones intermedias de este martes 3 de noviembre, luego de que el Partido Demócrata ganara el control de la Cámara de Representantes y del Senado, según las proyecciones de CBS News, en un resultado que medios como Time y Al Jazeera calificaron como un rechazo a su agenda y que lo obliga a negociar con una oposición mayoritaria en el Congreso a partir de enero de 2027.
La derrota republicana se notó con fuerza en el Senado, donde los demócratas arrebataron siete escaños en estados que Trump había ganado o que se consideraban seguros para su partido, como Texas, donde James Talarico venció a Ken Paxton, además de Kansas, Ohio, Iowa, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Maine, donde cayó la veterana senadora Susan Collins, mientras que en la Cámara de Representantes la proyección del triunfo demócrata llegó alrededor de las 22:15 horas del Este.
El golpe también alcanzó a las gubernaturas, pues en Texas la demócrata Gina Hinojosa derrotó a Greg Abbott, aliado del presidente que buscaba un cuarto mandato, y en Ohio Amy Acton venció a Vivek Ramaswamy, uno de los perfiles más cercanos al trumpismo, en una jornada en la que, según las encuestas de salida citadas por CBS News, la aprobación de Trump se ubicó en 38 por ciento, lo que podría ser un mínimo histórico para un presidente en una elección intermedia.
El contexto económico tampoco ayudó al partido en el poder, ya que el precio promedio de la gasolina llegó ese día a 4.15 dólares por galón, el más alto registrado para un día de elección según CBS News, en tanto que analistas de la cadena texana The Texas Tribune atribuyeron el giro del voto latino hacia los demócratas al costo de vida, la economía y la corrupción.
Tras conocer los resultados, Trump declaró a CBS News, “mi mensaje es felicitar a los demócratas, y espero trabajar con ustedes por el bien de nuestro país”, y dijo a Fox News que aceptará los resultados y que estaba “un poco sorprendido” por las derrotas, aunque en sus redes sociales aseguró que él no estaba en la boleta y que de haberlo estado habría ganado por amplio margen, además de culpar a Abbott por perder en Texas y advertir que usará su facultad de veto sin restricciones.
Del lado demócrata, el líder del Senado, Chuck Schumer, afirmó que “contra todo pronóstico, los demócratas hemos ganado el Senado”, y Hakeem Jeffries, quien podría convertirse en el primer afroamericano en presidir la Cámara, resumió la noche con un “America is back”, mientras que el líder republicano en el Senado, John Thune, dijo sentirse agradecido de que su partido conserve a Trump en la Casa Blanca, en un escenario en el que el presidente tendrá que negociar cada iniciativa en los dos últimos años de su mandato.
