Luiz Inácio Lula da Silva ganó este domingo la segunda vuelta de la elección presidencial de Brasil con 51.8 por ciento de los votos, frente al 48.2 por ciento del senador Flávio Bolsonaro, del ultraderechista Partido Liberal, de acuerdo con el Tribunal Superior Electoral, con lo que el mandatario de 80 años logró una ventaja de cerca de 4.4 millones de votos y un histórico cuarto periodo al frente del país sudamericano.
El triunfo representó una remontada para Lula, quien en la primera vuelta del 4 de octubre había quedado en segundo lugar con 45.16 por ciento de los sufragios, por debajo del 47.03 por ciento de Bolsonaro, por lo que se convirtió en el primer candidato desde 1985 en ganar la Presidencia tras quedar detrás en la primera ronda, gracias en buena medida al respaldo que consolidó en su bastión del noreste del país.
Tras conocerse los resultados, Lula agradeció a los electores con un mensaje en redes sociales en el que escribió “Obrigado, povo brasileiro!”, luego de una campaña en la que defendió sus programas sociales, propuso alivio para las familias endeudadas y apeló a la defensa de la democracia, mientras que su rival había prometido endurecer las políticas contra la delincuencia, reducir el gasto público y fortalecer la relación con Estados Unidos.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, rechazó reconocer los resultados y anunció que buscará la anulación de la elección, luego de que el ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin ampliara dos horas la votación a petición del Partido de los Trabajadores por reportes de problemas de transporte en zonas gobernadas por la oposición, aunque el propio Bolsonaro también había pedido una extensión por las lluvias en el sur del país.
Entre las reacciones internacionales destacó la de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien felicitó a Lula a través de la red social X con el mensaje “Viva la democracia, ganó el pueblo de Brasil. ¡Felicidades presidente Lula!”, en tanto que el mandatario brasileño iniciará su nuevo periodo de cuatro años el 5 de enero de 2027.
Lula, quien gobernó Brasil de 2003 a 2010 y regresó a la Presidencia en 2023 tras vencer a Jair Bolsonaro, enfrentará ahora un Congreso donde los partidos conservadores y sus aliados podrían controlar más de 280 escaños de la Cámara de Diputados y hasta 50 del Senado, además de un panorama económico con una deuda pública superior al 82 por ciento del PIB y altas tasas de interés.
